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Red Internacional

Reproducimos a continuación una carta escrita por compañeros de diferentes PILARES que hacen un llamado a todos los integrantes de los programas culturales y educativos de la CDMX.

Miércoles 20 de octubre | 12:48

Reproducimos a continuación una carta escrita por compañeros de diferentes PILARES que hacen un llamado a todos los integrantes de los programas culturales y educativos de la CDMX. Es una carta dirigida al pueblo trabajador del país, para dar a conocer las condiciones que se viven dentro de los centros PILARES en la “Ciudad de derechos”. Las condiciones para los trabajadores se recrudecen cada vez más y más. Es necesario que ante este ataque directo a nuestros derechos laborales nos unamos y organicemos.

Ciudad de México 19 de octubre de 2021

A la comunidad de PILARES:

Los beneficiarios facilitadores de servicio (docentes, talleristas, monitores) realizamos la siguiente denuncia:

El proyecto PILARES estuvo pensado como un espacio de derechos en el cual se buscaría descentralizar la cultura, brindar oportunidades de autoempleo, reconstruir el tejido social, disminuir la deserción escolar a través de asesorías educativas, talleres en torno a habilidades cognitivas, digitales y emocionales y acciones de reforzamiento para que las personas iniciaran, continuaran o concluyeran sus estudios desde alfabetización hasta educación superior; un proyecto ambicioso.

Desde el comienzo del programa en 2019 existieron irregularidades como la falta de material, condiciones, insumos y espacios apropiados. En 2020, a causa de la pandemia por el COVID-19 nos vimos forzados a terminar las actividades presenciales de forma abrupta y enfrentarnos a una modalidad en línea de manera individual. Esta transición estuvo llena de errores y tropiezos derivados de falta de recursos, ningún tipo de capacitación y nula planeación por parte de las autoridades. Problemas que fueron solventados por cada uno de nosotros con las herramientas y habilidades que poseíamos, siendo estas en ocasiones insuficientes. Sin embargo, salimos adelante y procuramos darle a la comunidad el mejor servicio posible. Prueba de ello es que, según un informe que se publicó este año, el número de atenciones del área de Ciberescuela fue de 343,165, de Autonomía Económica de 22,130 y de las otras áreas (habilidades emocionales, habilidades cognitivas, interculturalidad, entre otras) de 7,709 al final del año 2020.

Aunado a esto, durante todo este tiempo hemos sido testigos y víctimas del autoritarismo, hostigamiento y explotación laboral sistemáticos por parte de las autoridades del programa. Dichas prácticas de hostigamiento laboral se acrecentaron durante el presente año a raíz de la puesta en marcha de las Jornadas de Vacunación en la Ciudad de México, mismas que fueron planteadas con carácter de voluntario pero que con el paso del tiempo se volvieron indispensables hasta convertirse en obligatorias. En estas jornadas de vacunación se dieron pocos recursos y la falta de planeación hizo que en algunos casos se tuviera que cruzar la ciudad entera para acudir a las labores, trayendo así el aumento de horas de trabajo. A mediados del mes de agosto se implementó una campaña de difusión de los programas sociales de la CDMX la cual consistió en que los compañeros de distintas instituciones y programas sociales de la CDMX, entre ellas PILARES, fuimos tocando de casa en casa para hacer una pequeña encuesta e informar sobre los programas sociales.

Estas acciones no están descritas dentro de las actividades propias de PILARES en las Reglas de Operación del proyecto, fueron tomadas de manera unilateral sin pensar en los espacios ni en la comunidad de PILARES, ya que al volverse obligatorias se tuvo que cortar con los procesos educativos de nuestros usuarios, aumentando y rebasando las horas de trabajo de los beneficiarios. Hay que mencionar que en muchos casos la negativa a estas actividades, con la intención de seguir con los procesos educativos de los usuarios, fue causa de hostigamiento, aumento en las cargas de trabajo (en línea y/o presencial), amenazas con salir del programa o la “imposibilidad” de renovar el siguiente año.

Entre muchas otras decisiones arbitrarias y unilaterales que se han tomado por parte de las autoridades del proyecto, al inicio de este mes se nos informó que todos los PILARES cambiarían su horario de atención, de esta forma estarán laborando de martes a domingo de 10:00 a 20:00 h. Este cambio significó dar por terminados una cantidad importante de los talleres y asesorías en línea para concentrar el trabajo de forma presencial, además de que un grueso importante de usuarios que asistían los lunes han perdido la oportunidad de hacer uso de los servicios. Otro aspecto importante a destacar es que no se tomó en cuenta la ubicación de los PILARES ni a su comunidad dado que muchos de éstos se encuentran en zonas con altos índices de violencia e inseguridad, lo que implica un alto riesgo tanto para usuarios como para quienes laboramos en ellos.

La Ciudad de México, “Ciudad de derechos”

Según las Reglas de Operación del proyecto PILARES, docentes, talleristas y monitores nos encontramos “laborando” bajo un régimen de becarios, es decir, no tenemos reconocimiento laboral, no contamos con un sueldo sino con una beca, no contamos con seguridad social ni médica. Todo esto a pesar de que cumplimos con todas las características legales para reconocer una relación laboral. Es por ello que, a pesar del compromiso de nuestros compañeros, algunos han sido orillados a darse de baja de este proyecto.

¿Por qué en la “ciudad de derechos”, a los beneficiarios que hacen posible el proyecto se les niegan? ¿Por qué a los jóvenes de la ciudad, que supuestamente, son la mayor preocupación de la administración, al mismo tiempo se les orilla a seguir laborando en condiciones precarias? ¿Por qué si el objetivo de PILARES es la comunidad y el tejido social se toman decisiones arbitrarias y unilaterales que atentan contra ella?

Hacemos un llamado a los compañeros que laboran en el programa a defender nuestros derechos, a terminar con el hostigamiento y atropellos que sufrimos. Hacemos un llamado a la comunidad en general a defender nuestro derecho a una cultura y educación justa, digna y de calidad. Exigimos a las autoridades del programa:

  •   Garantías plenas al derecho a la educación: gratuidad y calidad en los servicios de PILARES.
  •   Alto al hostigamiento y represalias para las figuras educativas.
  •   Reconocimiento y derechos laborales plenos para las figuras educativas de PILARES.
  •   Alto a la precarización y excesivas jornadas de trabajo.
  •   Democracia y horizontalidad ya en los PILARES.
  •   Decisiones desde abajo (figuras educativas y usuarios), no desde los escritorios de los directivos.
  •   Incremento a un mínimo de 6 docentes por brigada o PILARES.
  •   Terminar con las relaciones de nepotismo y amiguismo en PILARES.

    ¡BENEFICIARIOS FACILITADORES DE SERVICIOS DE PILARES UNIDOS!

    En una Ciudad de Derechos, nuestros Derechos también importan

    Puedes mandarnos tus denuncias y testimonios de manera anónima.
    Whatsapp: 5574795559




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