×
×
Red Internacional

Proposición del Senado colombiano.¿Distensión entre los gobiernos de Colombia y Venezuela?

El Senado colombiano ha enviado una proposición votada por unanimidad en dicha cámara dirigida a la Asamblea Nacional de Venezuela para el acercamiento diplomático y comercial. Maduro ha apoyado la iniciativa, aunque Iván Duque ha afirmado que no reconocerá al gobierno venezolano lo cierto es que todo el bloque de su partido y aliados en el Senado votó a favor, y difícil es creer que tal movimiento político no cuente con la venia discrecional del propio presidente de Colombia.

Milton D'LeónCaracas / @MiltonDLeon

Jueves 21 de octubre | Edición del día

La iniciativa partió del lado colombiano, al menos públicamente, pues es bien sabido que discretamente los movimientos operan primero. El Senado de Colombia aprobó el martes por unanimidad una proposición que busca un acercamiento diplomático y comercial con Venezuela, presentada por el senador Jorge Guevara, del partido Alianza Verde, decisión que fue comunicada al presidente del Parlamento de Venezuela, Jorge Rodríguez.

De esta manera el presidente del Senado de Colombia, Juan Diego Gómez, afirmó este miércoles que la propuesta de crear una comisión legislativa bilateral para buscar la normalización de las relaciones con Venezuela, es un mensaje para el Ejecutivo sobre la necesidad de avanzar en ese sentido.Dirigiéndose a Duque y la canciller colombiana, el senador afirmaba que "esto puede ser un avance, tal vez un mensaje importante para la canciller Marta Lucía Ramírez y para el mismo presidente Iván Duque porque este es un asunto que no tiene ideología política, es un asunto comercial que yo diría es de países de frontera".

Aunque Iván Duque ya respondió que la facultad de las relaciones internacionales es potestad del Ejecutivo y que no van a reconocer al Gobierno de Maduro. "Una cosa en la que no nos podemos equivocar es en que lo que Colombia no va a hacer es reconocer una dictadura oprobiosa, corrupta, narcotraficante", manifestó Duque en una declaración junto al secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, que llegó hoy de visita oficial a Bogotá.

Pero estas son frases por lo alto, pues desde hace algunas semanas se vienen haciendo acercamientos supuestamente promovidos por autoridades de las zonas limítrofes, en especial del departamento de Norte de Santander (Colombia) y del estado Táchira en Venezuela, para reabrir los pasos fronterizos entre esas dos regiones. Pero se sabe, como el mismo Duque lo reafirma, que cuando se trata del control del territorio nacional y la facultad de establecer aperturas fronterizas es facultad plena de los ejecutivos de países y no de autoridades regionales.

Lo que implica que todo ha venido operando, hasta el momento, por la vía reservada entre representantes de ambos gobiernos. Por eso es que el 5 de octubre el propio Duque afirmaba que, si hay condiciones, su Gobierno está dispuesto a reabrir los servicios consulares en Venezuela. Lo mismo se emitía desde el lado de Venezuela por el Gobierno de Maduro. Dudoso sería que el Senado de Colombia enviara una proposición oficial al Parlamento venezolano sin una venia por parte del Gobierno de Duque ¬–o de mínima, sin que este lo deje pasar sin presentar una oposición resuelta–, más aún tomando en cuenta que el propio partido de Iván Duque en el Senado tiene una importante representación y votó a favor de la resolución del acercamiento diplomático y comercial.

La iniciativa por parte del Senado tomaría fuerza mediante la creación de una comisión bilateral para trabajar por la "normalización de relaciones diplomáticas, relaciones comerciales y la verificación de las buenas prácticas comerciales" entre ambos países de acuerdo a lo que se comunica del lado colombiano. Cuestión que está en camino a ejecutarse independientemente de lo que afirmara Duque el propio miércoles.

De allí que, como era de esperarse, la proposición del Senado fue recibida con beneplácito por el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, quien envió a su par colombiano otra carta en la que indicaba que el Parlamento venezolano se encuentra en "plena disposición" de comenzar el proceso propuesto. Con ese fin Jorge Rodríguez convocó a una sesión ordinaria para este jueves en horas de la mañana para discutir la conformación de una comisión "de características similares a la que ya fue aprobada ayer por el Congreso de Colombia".

"Estamos listos para establecer cualquier tipo de coordinación necesaria con el presidente del Congreso y con la comisión designada a tal fin, a los efectos de cumplir con los tres elementos en esa proposición", indicó Rodríguez.También el presidente venezolano, Nicolás Maduro, dio "un aplauso a esta iniciativa tomada por el Poder Legislativo de Colombia".

Ya de por sí la ejecución de este movimiento político del Senado (votada reiteramos por el propio partido de Duque y aliados políticos) estaría implicando el camino hacia el reconocimiento del Gobierno de Maduro. Un hecho que terminaría de complicar la situación política de la ya alicaída figura de Guaidó a la que aún el Gobierno de Duque, junto a Estados Unidos, lo sigue reconociendo como “presidente interino”.

No olvidemos que bajo la fachada de “gobierno interino”, el sector de Guaidó obtuvo el control de la administración de la empresa petroquímica Monómeros propiedad del Estado venezolano, ubicada en Colombia, alrededor de la cual han proliferado todo tipo de denuncias fuertes sobre casos de corrupción entre los mismos sectores de la oposición de derecha, y que desde hace un par de meses pasó a estar bajo la “supervisión” del gobierno colombiano, intervenida por la Superintendencia de Sociedades de Colombia, argumentando presuntas irregularidades en su manejo de acuerdo a las leyes colombianas.

Aunque las reuniones que se vienen realizando en México entre el Gobierno de Maduro y la oposición, incluyendo el sector de Guaidó, están suspendidas por el episodio de la extradición a Estados Unidos del empresario y aliado de Maduro Alex Saab bajo diversas acusaciones, éstas han venido avanzando en una serie de acuerdos políticos, aunque mantengan la retórica de que “nada está acordado hasta que todo esté acordado”. No es de descartar, en este marco, que las afirmaciones recientes de Duque hayan entrado en medio de la tensión de estas negociaciones como mecanismo de presión, y no por casualidad fueron realizadas al lado del jefe del Departamento de Estado, Antony Blinken.

Avanzar en tales acuerdos oposición-gobierno, con el aval del imperialismo estadounidense y europeo y el visto bueno de Rusia que actúa como país observador, si se salda el impasse político del momento, implica, como lo hemos afirmado el reconocimiento de Maduro, y a tal fin son los movimientos políticos del lado de Colombia. La representación de la Unión Europea como observadores políticos hacia las próximas elecciones del 21 de noviembre ha sido ratificada pasada la tensión política producto de las declaraciones de Borrel, unas elecciones en las que el grueso del arco opositor, incluyendo el de Guaidó, está participando.

Intereses económicos de por medio

El giro que desde hace años viene dando Maduro en una política entreguista, privatizadora, con las políticas antiobreras y antipopulares, sometimiento del movimiento obrero vía políticas represivas, salarios destruidos, convenciones colectivas anuladas o paralizadas, en fin, todo un curso económico que cualquier neoliberal envidiaría, es mirado también del lado de los intereses del empresariado de Colombia y de los negocios que se les abrirían, y a través de este país de empresas extranjeras.

El propio presidente del Senado, Juan Diego Gómez, declaró, a propósito del acuerdo votado, que se estima que si se normalizan estas relaciones “se podrían reducir 7 puntos de desempleo en Colombia”, un argumento que esgrimen los sectores empresariales colombianos interesados en la reapertura y normalización. Del lado de Venezuela, diputados oficialistas declaraban días atrás que, dado el “bloqueo”, la frontera con Colombia era una vía de intercambio comercial muy importante, que podrían alcanzar un gran volumen y por donde se podría resolver la cadena de suministros y negocios para gran parte del país.

Los llamados de Maduro para “aprovechar las oportunidades en Venezuela” a los capitalistas colombianos es lo que está por tras de estas movidas, además de las negociaciones en curso entre el gobierno venezolano y la oposición, dada la liberación completa para los negocios de los empresarios en una economía de hecho dolarizada, garantizando ganancias extraordinarias sobre la base de la miseria de los trabajadores y el pueblo. Esta es la realidad de cómo, tras la catástrofe económica y social que se vive desde hace años en el país, se remonta toda una realidad de grandes acuerdos por arriba entre los sectores dominantes, garantizándose con los grandes negocios y las ganancias de unos pocos, sobre la pobreza y sobre explotación de los millones que componen toda una clase trabajadora que ha dejado esta tragedia nacional provocada por los de arriba.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias