×
×
Red Internacional

Decenas de docentes del sistema de bachillerato junto a sus comunidades arribaron a la capital de Guerrero e irrumpieron en el congreso local para exigir un techo presupuestal para poder llevar adelante las actividades de las escuelas, que hasta el momento son sostenidas por las propias comunidades.

Miércoles 8 de diciembre de 2021 | 15:40

Cientos de habitantes, entre docentes y padres de familia de las comunidades escolares de los bachilleratos indígenas y mestizos, llegaron al congreso local ubicado en la ciudad de Chilpancingo para exigir que las más de 14 escuelas incorporadas al subsistema de educación media superior recibian el mismo techo de presupuesto que el de las que ya están incorporadas al sistema de bachilleratos y telebachilleratos de la entidad.

Las denuncias por el abandono a este subsistema en las regiones indígenas incluyen que más de 150 docentes atienden a un aproximado de 1350 estudiantes en planteles que no están reconocidos como parte de la infraestructura con la que cuenta la secretaría de educación del estado. Las y los educadores señalan que llevan años en esas condiciones, en donde no reciben ningún tipo de prestación o derecho laboral y que inclusive ganan hasta mil doscientos pesos al mes, en comparación con el mínimo para un docente de la entidad que es aproximadamente de 5 mil pesos, según señalamientos de la Unión de Colegios de Bachilleres Incorporados.

Te puede interesar: Pueblos originarios, los más afectados por el programa Aprende en Casa

Otra de las características de estas escuelas que han sido abandonadas por el Estado es que durante más de 15 años han funcionado a través de las cooperaciones que brindan los padres y madres de familia. Sin embargo, el avance de la pandemia por covid-19 dejó a muchxs sin trabajo, por lo que desde hace meses las y los docentes dejaron de percibir salarios. El objetivo principal de la movilización de las y los mentores era entablar un diálogo con la junta de coordinación política del congreso local. Dicho diálogo no ha llegado ni ha habido ningún pronunciamiento por parte de las autoridades hasta el momento del cierre de esta nota.

Abandono a la educación indígena y cómo podríamos enfrentarlo

La manifestación por presupuesto para estas escuelas expresa el abandono sistemático hacia la educación indígena que se ha materializado de distintas maneras, como en la falta de pago a docentes, el constante ataque a las normales rurales y recientemente con la eliminación de programas de atención focalizada a estas comunidades, que son los de Tiempo Completo, Atención a la Diversidad de la Educación Indígena, Atención Educativa de la Población Escolar Migrante, Programa Nacional de Convivencia Escolar y Desarrollo de Aprendizajes Significativos de Educación Básica, antes Programa de Fortalecimiento de la Calidad Educativa.

Te puede interesar: Resistencia normalista y necesidad de la unidad para enfrentar el ataque

En sí mismo estos programas no resuelven los problemas de fondo del deterioro educativo e inclusive en algunos casos su aplicación implicó –como con las escuelas de tiempo completo- la precarización de las condiciones de trabajo de miles de docentes; pero retirarlos así del gasto público en educación, sin haber resuelto las problemáticas que orillaron a crear esos programas paliativos, profundiza la tendencia hacia el abandono, el rezago y el ensanchamiento de la brecha de desigualdad en aquellas comunidades.

Te puede interesar: Presupuesto educativo 2022: muy lejos de lo necesario

Es muy importante la unidad entre docentes, madres y padres de familia que expresa la lucha del subsistema de educación media superior en Guerrero. Partiendo de ejemplos como este, es necesario impulsar una política de coordinación entre los distintos sectores educativos que se han movilizado, en la perspectiva de conquistar la unidad a nivel nacional para luchar por aumentar el presupuesto educativo, así como para imponer el conjunto de nuestras demandas.

Recursos podrían obtenerse, por ejemplo, si se cobraran impuestos progresivos a las grandes fortunas, mientras se deja de pagar la deuda externa e interna, que para el 2021 ascendió a más de 111 mil millones de dólares. Con tal cantidad de recursos se podrían financiar más escuelas, personal y mejores salarios.

Consideramos que la lucha por mayor presupuesto para el gasto social, como en educación, salud y vivienda, puede fortalecerse enormemente mediante la democratización de nuestros sindicatos y la conquista de su independencia política frente al Estado, para que estos actúen en defensa de sus agremiados, sus condiciones laborales y de vida, basándose en la movilización, la huelga y el paro como métodos de lucha.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias