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Red Internacional

Minx aborda con humor una reflexión sobre el impacto histórico de los debates feministas en la sociedad. Comedia sobre cosas en serio. Columna de Cultura en El Círculo Rojo, el programa de La Izquierda Diario en Radio Con Vos FM 89.9.

Celeste Murillo@rompe_teclas

Viernes 20 de mayo | Edición del día

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· Es 1970 en la ciudad de Los Ángeles y el movimiento feminista y de liberación sexual están en plena ebullición.

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· Joyce es una periodista que va a una feria de editores en búsqueda de inversores para su revista feminista El matriarcado despierta. Quiere hablar de la brecha salarial, de derecho al aborto, de sexualidad pero solo se encuentra con señores de traje que hablan otro idioma muy diferente al de ella.

· El único que la escucha es Doug, un editor de revistas pornográficas que le dice: “tus ideas son buenas, con otro envoltorio tendrían más impacto”. Doug vende revistas de desnudos eróticos y fetiches raros y Joyce quiere derribar al patriarcado. Choque de planetas.

· Con esa premisa empieza la miniserie Minx (HBO). Minx significa descarada o atrevida, y es una revista que combina notas de anticonceptivos y trabajo doméstico no remunerado con desnudos “pensados para el público femenino”.

· No está basada en una historia real, pero sí habla del momento en que coincidieron la explosión de la industria pornográfica y el movimiento de liberación sexual en Estados Unidos. Tiene varios rastros de publicaciones reales como la estadounidense Playgirl (equivalente de Playboy) o la inglesa Suck, pionera en combinar erotismo y política.

Orgullo y prejuicio

· El personaje de Joyce es, en parte, una caricatura que incluye varios prejuicios sobre el feminismo, pero también recoge el guante de muchas críticas de sectores del propio movimiento (sobre el puritanismo, cómo se entrelazan la opresión de género con la clase o la etnia, entre varios). De la interacción de ese personaje con su entorno surgen los temas más interesantes.

· Cuando Joyce acepta hacer la revista aparecen muchos debates. Algo interesante que hace Minx es evadir la “bajada de línea” y el tono testimonial, apelando al humor.

· El primero y más obvio. ¿Por qué el 98 % de las revistas pornográficas son para el público masculino? Sobre esto, hay discusión de larga data: ¿es posible producir pornografía con un punto de vista feminista? Con el crecimiento de la industria audiovisual pornográfica (sobre todo con la innovación del video), el movimiento feminista se dividió entre repudiar la pornografía porque, siendo producto de una sociedad que subordina a las mujeres, solo reproducía explotación sexual; o defenderla como libertad de expresión y un lugar donde las mujeres también podían expresar su sexualidad. Ese debate sigue hasta hoy.

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· Cuando empiezan a hacer las páginas centrales de desnudos, el plato fuerte de la revista Minx, aparecen discusiones sobre cómo mostrar los cuerpos, la variedad, y sobre qué cosas se construye el deseo. En una escena donde realizan un casting de penes para elegir al protagonista del primer número, la primera pregunta que surge es si no es una cosificación total. Por supuesto lo es, pero lo que propone es verlo desde una perspectiva diferente a la que solemos tener y está naturalizada: que suceda con los cuerpos de las mujeres.

· Después de elegir al modelo, hacen una producción de fotos en la que un grupo de mujeres le gritan un montón de cosas a un varón atractivo. Todo empieza como un chiste de “un mundo del revés” pero termina con el modelo diciendo “qué difícil ser mujer y andar tranquila por la calle”.

· La escena de sugiere el debate sobre la cosificación "inversa”, ¿cualquier mujer puede cosificar a cualquier varón reduciéndolo una parte de su cuerpo? Puede suceder en una situación específica pero como fenómeno social no porque necesita un contexto (que se considere legítimo y esperable disponer de los cuerpos de los varones para consumirlos como objetos sexuales) y ese contexto no existe. En realidad, en las sociedades capitalistas, todas las personas estamos atravesadas por la mercantilización y la cosificación pero hay una dimensión específica de género, por lo tanto el resultado no es neutral.

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Un camino de debates

· La idea más interesante que recorre Minx es el alcance de los cuestionamientos del movimiento feminista. Lo vemos en diferentes momentos.
· Una de las consecuencias inesperadas del desembarco de Joyce en la editorial de pornografía es que las modelos y otras empleadas empiezan a exigir igualdad en las condiciones laborales. Y la primera sorprendida es Joyce, que no piensa en mujeres como ellas como el público de sus ideas.

· Cuando se traba la distribución del primer número porque habla de anticoncepción y la mafia que controla los camiones es católica (un estereotipo de la comunidad italiana en Estados Unidos), Joyce va a hablar con las esposas del jefe y los camioneros. Al principio parece un diálogo imposible, ahí también encuentra un público inesperado. Terminan hablando de que el derecho al aborto no es imponer el aborto sino hacer que todas puedan decidir o de que su trabajo en el hogar es importante y lo hacen todas las mujeres de forma gratuita.

· El modelo de la revista, Shane, es un bombero joven e inocente. Es el reverso del personaje típico de la chica inexperta de las mil películas que vimos. Shane aprende las ideas básicas del feminismo y se va enriqueciendo, contra todos los estereotipos que se pueden esperar de él. Cuando sus compañeros de trabajo se burlan de sus fotos, porque salen en una revista “femenina”, él les dice, convencido y orgulloso, que no sean presos de la cultura machista, que no reproduzcan la cultura patriarcal.

· Que sea una comedia no hace menos profunda ni menos seria la reflexión que propone Minx sobre el alcance de esos debates.




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