×
×
Red Internacional

Con las calles pintadas de verde y morado las protestas feministas inundaron las calles desde el norte hasta el sur, anunciando la llegada de la primavera y el reactivamiento del movimiento feminista en México, tras dos años de pandemia y aumento de la violencia durante el confinamiento.

Jueves 10 de marzo | 15:32

En la región Lagunera miles de mujeres marcharon el domingo 6 desde la Ciudad de Lerdo hasta la Plaza Mayor en Torreón, denunciando que diariamente la violencia feminicida nos arrebata la vida de 12 mujeres en todo el país. En Zacatecas y pese a la violencia desatada en las últimas semanas, miles salieron a las calles. En la capital de Sonora, organizaciones como Pan y Rosas Sonora y la Alianza Plural Feminista llamaron a las miles de jóvenes que salieron a las calles, a retomar la unidad entre el movimiento feminista y de las disidencias LGBTIQ+, para enfrentar la precarización laboral y violencia machista que se vive en el estado y el país.

En Tamaulipas cientos de mujeres protestaron en Nuevo Laredo, Cd. Victoria y Tampico. También hubo protestas en Cd. Juárez donde participaron con madres y padres de víctimas de feminicidio, trabajadoras de las maquilas y jóvenes estudiantes junto a organizaciones feministas como Pan y Rosas Cd. Juárez. En Tijuana y Baja California Sur, cientos exigieron el fin de la violencia contra las mujeres. En Monterrey, miles se manifestaron frente a las puertas del Palacio de Gobierno de Nuevo León, mientras que la marcha fue encabezada por familiares de personas desaparecidas, mujeres trans y madres feministas.

Te puede interesar: Marea verde, marea de lucha se pone de pie ante el gobierno de AMLO

En Guadalajara, más de 15 mil mujeres tomaron las calles tapatías. En distintas ciudades de Guanajuato, miles de mujeres levantaron la voz para exigir “Ni una más, las queremos vivas” y afirmar” su religión no va a definir mi decisión”, ya que la entidad está gobernada por los ultraconservadores políticos del PAN, que están en contra de nuestro derecho a decidir y mantienen presas a mujeres por abortar, incluso si fueron casos espontáneos. Durante la jornada del 8M,
Sinaloa se convirtió en el sétimo estado en despenalizar el aborto.

En San Luis Potosí, mujeres y familiares de víctimas de feminicidio encararon a las autoridades estatales, a quienes denuncian de indiferentes ante el aumento de la violencia patriarcal y machista en el estado. En la capital de Querétaro, más de 8 mil personas se congregaron en las calles para exigir alto a los feminicidios y encarar al gobierno del panista Mauricio Kuri, que desde el inicio de su administración, ha mostrado su lado más reaccionario contra el movimiento de mujeres y de otros sectores. En esta ciudad también marchó un contingente de Pan y Rosas.

En el sur del país también las protestas violetas se hicieron presentes en Oaxaca, Veracruz, Morelos, Tabasco y Campeche. En Mérida, cientos de mujeres de diferentes edades se congregaron en el centro de la ciudad, la marcha fue alegre y dejó gran entusiasmo entre la población.

“Por primera vez, fui a una manifestación por el Día Internacional de las Mujeres, con mi hija. Salí del trabajo temprano, para llegar al a cita. Poco después de que llegamos, ya había muchísimas mujeres, jóvenes y aguerridas, con mucho entusiasmo gritando consignas. A pesar de que Mérida es considerada una ciudad segura, hay muchos feminicidios y los policías no nos protegen. Estoy feliz de haber participado y tengo el compromiso de volverlo a hacer.” Cuenta la maestra Lorena Rosel, a la Izquierda Diario.

En el estado de Guerrero, gobernado por la morenista Evelyn Salgado, las mujeres también tomaron las calles para denunciar la venta de niñas en comunidades indígenas y la impunidad para los casos de feminicidio. En Tabasco, Veracruz y Oaxaca también hubo nutridas manifestaciones. En Michoacán miles de mujeres marcharon en las calles de Morelia, para exigir justicia para todas las mujeres asesinadas frente al Palacio de Gobierno, algunas de ellas fueron golpeadas y arrestadas por la policía.

En la Ciudad de México, a pesar de la campaña de criminalización del presidente en la mañanera, sus funcionarios y los medios de comunicación oficiales, más de 100 mil mujeres junto con personas LGBTIQ+ y compañeros aliados del movimiento feminista, ganamos las calles para exigir el cese a los feminicidios y la violencia laboral, así como por el derecho a decidir libremente sobre nuestros cuerpos, sin la injerencia de la Iglesia y el Estado. La movilización que congregó a más de 100 organizaciones, fue convocada por la Coordinación 8M y destacó la participación de más de mil mujeres, LGBTIQ+ y trans en el contingente de Pan y Rosas México.

Por su parte, Claudia Sheinbaum y las autoridades capitalinas buscan hacer pasar a las policías como “feministas”, mientras que en redes sociales denuncian que éstas cometieron violaciones a derechos humanos durante la movilización.

¿Qué sigue para la lucha del movimiento de mujeres?

Luego de la enorme jornada del 8M en 2020, el movimiento retrocedió de su dinámica al calor de una dura crisis sanitaria en donde la prioridad de los gobiernos, tanto de la derecha como de la 4T, fue preservar las ganancias de los empresarios y capitalistas. Esos mismos gobiernos que hoy declaran el fin de la emergencia, y que solo ven números y cifras donde hubo muerte y tragedia, son los gobiernos que emprendieron una enorme campaña mediática encabezada por el presidente, Andrés Manuel López Obrador, para criminalizar y persuadir al movimiento para evitar que se exprese por miles en las calles.

Conforme se acercaba el 8 de marzo, vimos que las asambleas feministas volvieron a reactivarse en los estados desde el norte hasta el sur del país. Pero, a diferencia de otros años, vimos convocatorias transincluyentes y no separatistas en Cdmx, Puebla, Mérida y otras ciudades del país, lo cual refleja también importantes debates políticos en el movimiento feminista.

En plena carrera electoral rumbo a 2024, los partidos del régimen buscan cooptar nuestras demandas y convertirlas en un botín electoral. Sin embargo, la enorme fuerza que se expresó por miles y miles en todo el país, no debe confiar en que los partidos responsables de la violencia estructural, sean quienes nos otorguen nuestros derechos.

Es por todo esto que desde la agrupación de mujeres y disidencias Pan y Rosas, invitamos a todos los colectivos, organizaciones y asambleas feministas y de la comunidad LGBTIQ+ que participaron en la jornada del 8 de marzo, a impulsar juntxs una gran Campaña Nacional por el Aborto Legal, para conquistar que sea libre, seguro y gratuito en los hospitales públicos y que exista una verdadera educación sexual en todas las escuelas y niveles educativos. Les invitamos este sábado 12 a las 5:00pm por vía Zoom, a discutir e impulsar esta propuesta para seguir organizadas lo que resta del año.

Te puede interesar: Después del 8M… seguiremos organizadas y en las calles


Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias